Síntesis nacional de información de intelegencia desclasificada

Este documento está constituido por información de inteligencia desclasificada proveniente de fuentes propias francesas, y se basa también en el análisis técnico profundo de fuentes abiertas, realizado por nuestros servicios. Finalmente retoma algunos elementos complementarios recopilados en el marco de cooperaciones con nuestros principales socios.

Siria posee uno de los más importantes stocks operativos del mundo de armas químicos, en el marco de un programa antiguo y diversificado que es objeto, desde hace mucho tiempo, de una vigilancia por parte de los servicios franceses y de nuestros principales socios. Este programa es una de las principales amenazas en términos de proliferación de armas de destrucción masiva, cuya reducción es un objetivo mayor de nuestra defensa, reafirmado en el reciente Libro Blanco sobre la Defensa y la Seguridad Nacional.

En los combates emprendidos contra la oposición al régimen del Presidente Assad, Damasco ya ha utilizado este tipo de armas, en particular, el gas sarín, en ataques limitados contra su propia población, en especial en el mes de abril de 2013. El análisis de la información de la que disponemos actualmente lleva a considerar que, el 21 de agosto de 2013, el régimen sirio lanzó un ataque sobre algunos barrios del suburbio de Damasco bajo control de las unidades de oposición, asociando medios convencionales y uso masivo de agentes químicos.

1. El programa químico sirio

Siria dispone desde hace mucho tiempo de un arsenal químico consecuente, y de numerosos vectores asociados. El régimen sirio lo reconoció el 23 de julio de 2012 por medio del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, quien confirmó que “estas diferentes armas [químicas o no convencionales] se encuentran almacenadas y aseguradas bajo la supervisión de las fuerzas armadas”. Siria no es un Estado parte de la Convención para la Prohibición de Armas Químicas (CIAC) de 1993, contrariamente a 189 Estados en el mundo.

El programa químico sirio comenzó durante los años setenta con la importación de municiones químicas. Desde los años ochenta, Damasco empezó a procurarse de materiales, productos y conocimientos técnicos necesarios para tener una capacidad de producción nacional autónoma y masiva en este ámbito.

La naturaleza del arsenal químico sirio

Con más de mil toneladas de agentes químicos de guerra y precursores, Damasco tiene una de las existencias operativas más importantes del mundo, sin perspectiva de destrucción programada, y sin que haya una voluntad de adhesión de parte de Damasco para ser parte de la Convención sobre la Prohibición de Armas Químicas.

El arsenal químico sirio, que es particularmente masivo y diversificado, comprende:

• Varias centenas de toneladas de gas mostaza almacenada en su forma final.
• Varias decenas de toneladas de VX. El VX es el más tóxico de los agentes de guerra química conocidos.
• Varios centenares de toneladas de sarín, que constituyen la parte fundamental de las existencias.

El sarín y el VX, neurotóxicos organofosforados, se almacenan en parte bajo forma binaria, es decir, conservados en forma de dos productos químicos, llamados precursores, que son mezclados justo antes de usarse. Esta técnica y los procedimientos asociados revelan un gran control de la tecnología de armas químicas por parte del régimen sirio.

Los científicos sirios han trabajado también en el gas mostaza de nitrógeno, agente vesicante de primera generación, así como un neurotóxico organofosforado cuya toxicidad es superior a la del sarín.

Los vectores

Damasco está en condiciones de poner en marcha sus armas químicas por medio de una muy amplia gama de varios millares de vectores:

• Misiles SCUD C, cuyo alcance es de 500 km. Son capaces de llevar gas mostaza, sarín o VX.

• Misiles SCUD B, con sarín o VX de un alcance de 300 km.

• Misiles M600, de un alcance de 250 a 300 km. Pueden cargarse con cada uno de los tres tóxicos arriba citados.

• Misiles SS21, adaptados a la aplicación de los tres agentes tóxicos de guerra mencionados, pero de un alcance más reducido (70 km.).

• Bombas aéreas, destinadas a transportar sarín. Según el modelo, llevan entre 100 y 300 litros de agente tóxico.

• Cohetes de artillería, en particular, de 302 y 320 mm, con gas mostaza, sarín o VX a una distancia más corta (50 km. o menos).

Algunos misiles pueden llevar hasta varias centenas de litros de agente tóxico.

Actividades observadas desde hace varios años en centros de pruebas sirios dan cuenta de que nuevos métodos de dispersión se están estudiando. En particular, desde el principio del conflicto, nuestra inteligencia confirma una utilización por parte del régimen de municiones que transportan bajos volúmenes de agentes químicos, adaptados a un uso táctico, más específico y localizado.

Capacidades probadas de carga de armas químicas en vectores sirios

VX Sarín Gas mostaza Alcance
SCUD C 500 km.
SCUD B 300 km.
M 600 250-300 km.
SS21 70 km.
Bomba
Cohetes 50 km.
Otras municiones tácticas Inferior a 50km

No puede excluirse que estas pruebas también se hayan conducido con otros tipos de productos químicos desviados de su uso civil y empleados en dosis mortales.

La cadena de comando y las responsabilidades

El programa químico sirio se articula en torno al Centro de Estudios e Investigaciones Científicas (CERS por sus siglas en francés), el cual se encarga, en particular, de la producción de agentes tóxicos de guerra.

Su Rama 450 es responsable de las operaciones de relleno de las municiones químicas, pero también de la seguridad de los enclaves y de las existencias químicas. Esta unidad, compuesta únicamente de militares alauitas, se distingue por una profunda fidelidad al régimen.

Bashar al-Assad y algunos de los miembros más influyentes de su clan son los únicos habilitados para dar la orden de utilizar armas químicas. La orden se transmite a su vez a los responsables de las ramas competentes del CERS. De forma paralela, el Estado Mayor de los ejércitos recibe la orden y decide los objetivos, las armas y tóxicos que deben utilizarse.

2. Ataques químicos ya conducidos por el régimen sirio

Se han constatado, estos últimos meses, casos de empleo de agentes químicos por parte del régimen sirio en ataques contra zonas bajo control de la oposición, con el objetivo de conquistar terreno o por terror. Así, el régimen así violó sus compromisos suscritos desde 1968 de conformidad con el Protocolo de Ginebra de 1925, relativo a la prohibición de uso en la guerra de gas asfixiante, tóxicos o similares y de medios bacteriológicos.

Los servicios competentes franceses recuperaron muestras biomédicas (sangre, orina), medioambientales (suelo) y materiales (municiones), tomados de víctimas o en los lugares de los ataques de Saraqeb, el 29 de abril de 2013, y de Jobar, a mediados de abril de 2013. Los análisis efectuados confirmaron el empleo de sarín.

Del 29 de abril, sabemos que el régimen sirio condujo un ataque contra el localidad de Saraqeb, situada a 30 km. al sudeste de Idleb. Un helicóptero sobrevoló a alta altitud la ciudad y dejó caer sobre los barrios occidentales pequeñas municiones que provocaron un humo blanco. Alrededor de veinte personas resultaron intoxicadas y fueron evacuadas hacia los hospitales, en donde personal médico quedó intoxicado por transferencia de contaminación. Los análisis confirmaron que el agente empleado fue el sarín.

A mediados de abril, cuarenta personas en los barrios este de Damasco, en la ciudad de Jobar resultaron intoxicadas y fueron evacuadas. El análisis de las muestras biomédicas tomadas de víctimas de este ataque, en condiciones comprobadas por nuestros servicios, confirmaron también el empleo de sarín.

Los ataques así comprobados pusieron de manifiesto que las fuerzas del régimen de Bashar al-Assad adaptaban su táctica y las municiones de sus existencias a los objetivos de terror en contra de la población civil.

Estos últimos acontecimientos y el empleo simultáneo y masivo de agentes químicos utilizados en la noche del 21 de agosto de 2013 en el suburbio este de Damasco confirman así que el régimen sirio sobrepasó deliberadamente el límite. Nuestros servicios disponen de información, de fuente nacional, que dan la pauta para pensar que otras acciones de esta naturaleza podrían realizarse todavía.

3. Un empleo masivo y coordinado de agentes químicos contra el población civil el 21 de agosto

Con base en un análisis técnico metódico de 47 vídeos originales de sucesos del 21 de agosto, se realizó un primer cálculo, barrio por barrio, del número de víctimas. A la vista de esta sola muestra de vídeos, se contabilizaron al menos 281 muertos, localizados en la Ghouta Este (barrios de Ain Tarma, Douma, Erbin, Jobar, Kfar Batna, Qas Alaa, Zamalka) y Oeste (barrio de Mudamiyat Sham).

Nuestra información de inteligencia propia confirma que, en el hospital de Douma, la mitad de las víctimas son mujeres y niños y que en 50% de los casos, la muerte es inmediata. Los médicos deducen que por lo tanto se usó una fuerte concentración de tóxico.

Otras evaluaciones independientes, por ejemplo efectuadas por Médicos sin Fronteras, dan cuenta de al menos 355 muertos. Varios cálculos técnicos, según fuentes diversas, evalúan el balance en aproximadamente 1500 muertos. Los trabajos realizados por nuestros especialistas, que consiste en la modelización de datos con respecto al impacto de un ataque químico sobre las poblaciones de los lugares citados, son coherentes con este número.

Además del hecho de que las víctimas no llevan heridas corporales, los síntomas agónicos son esencialmente convulsiones generalizadas, náuseas, vómitos, miosis, hipersecreción de saliva, disnea, sofocación, pérdida de conocimiento, señales clínicas coherentes producto de una intoxicación con agentes químicos. De varias fuentes se han informado casos comprobados de contaminaciones cruzadas del personal responsable de cuidados médicos.

La observación de numerosos niños de corta edad que sufren de síntomas violentos (convulsiones, en particular), en ocho sitios diferentes, lleva a concluir que una puesta en escena o una manipulación por parte de la oposición son muy poco probables. Estas constataciones, así como la multiplicidad de las fuentes de vídeo y de testimonios, excluyen toda posibilidad de falsificación por parte de ésta.

La afluencia masiva de pacientes en un tiempo muy corto en distintos hospitales, el número de víctimas y su procedencia de varios lugares distintos, confirmados por los análisis del conjunto de la información que poseemos, son característicos de los efectos de un ataque por medio de agentes químicos de fuerte mortalidad, y confirman que se llevó a cabo un ataque masivo y coordinado en la noche del 21 de agosto de 2013.

4. El ataque del 21 de agosto sólo puede haber sido ordenado y conducido por el régimen

El ataque combinado del 21 de agosto responde a un esquema táctico clásico (preparación de artillería, luego ofensiva terrestre) y el uso de agentes químicos se integró en una maniobra táctica coherente, en el plano militar, con la doctrina de uso de las fuerzas sirias. Información creíble de varios socios da cuenta de preparativos específicos los días que precedieron el 21 de agosto.

Bombardeos convencionales aéreos y con artillería tuvieron lugar entre tres y las cuatro de la mañana sobre la Ghouta Este. De forma paralela, las localidades de Zamalka, Kafr Batna y Ayn Tarma fueron afectadas por los ataques químicos. A las seis de la mañana, el régimen lanzó una ofensiva terrestre sobre estas localidades.

Varias fuentes dan cuenta de la utilización de cohetes de artillería, diferentes de los del stock de municiones más conocidos (misiles y bombas). Nuestros análisis técnicos confirman que los restos de cohetes observados con motivo de este ataque como durante algunos precedentes puntuales, se prestan al empleo de agentes químicos.

El régimen llevó a cabo posteriormente incursiones terrestres y aéreas importantes en las zonas de estos ataques e hizo todo lo posible para retrasar la llegada de inspectores durante varios días. Estos elementos confirman una clara voluntad de destrucción de pruebas a posteriori. Además los militares provocaron incendios que tenían como objetivo purificar la atmósfera gracias a un movimiento de aire generado.

Nuestras informaciones de inteligencia confirman que el régimen temía un ataque de envergadura de la oposición en Damas en este periodo. Nuestra evaluación es que el régimen buscó con este ataque aliviar la tensión que padecía y darle seguridad a los sitios estratégicos mediante el control de la capital. Como ejemplo se puede citar el barrio de Moadamiyé que se localiza cerca del aeropuerto militar de Mezzeh, dominio de los servicios de inteligencia del Ejército Aéreo.

A fin de cuentas, resulta claro, al estudiar los puntos de aplicación del ataque, que nadie más que el régimen podía atacar así las posiciones estratégicas de la oposición.

Consideramos finalmente que la oposición siria no tiene la capacidad de llevar a cabo una operación de esta envergadura con agentes químicos. Ningún grupo perteneciente a la insurrección siria posee, a estas alturas, la capacidad de almacenar y utilizar estos agentes, a fortiori en una proporción similar a la empleada en la noche del 21 de agosto de 2013 en Damasco. Estos grupos no tienen ni la experiencia ni los conocimientos técnicos para hacerlo, en particular con vectores como los utilizados durante el ataque del 21 de agosto.

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Dernière modification : 05/09/2013

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